1. Crea un vínculo con el caballo
El secreto de la equitación es la confianza mutua entre el caballo y tú. Acércate para alimentarlo, acariciarlo, cepillarlo y hablarle con suavidad. Los caballos son animales sumamente perceptivos, sienten tu estado de ánimo, por lo que de tu tranquilidad dependerá su comportamiento contigo.










